sábado, 10 de julio de 2010

Fuerza celeste

Simplemente increíble, elogiable, admirable. Creo que los adjetivos para la selección uruguaya no alcanzan. En cada rincón de Sudamérica se guardaba un pedazito de Uruguay, más aún con la temprana eliminación de Argentina y Brasil.

Nadie pensó que llegarían tan lejos, me parece que ni el más optimista hincha. Pero poco a poco a punta de garra, convicción, momentos de buen fútbol y una dosis de suerte hicieron que el sueño esté cerca y emocionar a todo un continente. Era difícil imaginar que una selección que entró por el repechaje y que no había tenido buenas actuaciones recientes en los mundiales haya podido llegar a estar en los 4 mejores del mundo.

En la primera ronda del mundial, Uruguay fue de menos a más, sin recibir un gol y ganando de gran forma al local Sudáfrica además de vencer a los mexicanos, asegurándose así, el primer lugar de su grupo, algo que nunca había ocurrido. Gracias a esto, el cuadro de enfrentamientos en las siguientes rondas se veía más despejado (también debido al segundo puesto de Inglaterra), dejando en su camino hacia semifinales a equipos como Corea del Sur, Estados Unidos o Ghana, que asomaban más accesibles, en la previa.

Corea del Sur sería su rival en octavos, el cual resultó siendo complicadísimo y el 2-1 sobre el final lo confirma. Sin embargo, Uruguay seguía en carrera. El partido clave en el mundial sería el Uruguay-Ghana. Éste marcó un punto de quiebre e hizo que todos se volvieran hinchas de la celeste. Sin duda el partido más emocionante del torneo. El partido llegó hasta los penales, no sin antes dejar unos infartantes minutos finales del suplementario que demostraron la gran garra charrúa. En el último minuto, atacaba Ghana y luego de salvarla en la línea, en segunda instancia Suárez le queda sólo salvarla con la mano, expulsión inmediata. Los uruguayos (y todos en general) no lo podían creer, todo se perdía en esa última jugada. Un penal para la historia, primera vez que un equipo africano se metía en los 4 mejores; sin embargo, eso no sucedió. El ghanés perdió el penal y acabó el partido: había sucedido un milagro. En los penales, Uruguay apeló a su garra nuevamente luego de una infartante definición del "loco" Abreu. Uruguay estaba en semifinales.

Uruguay empezaba a ilusionar, se transmitía sentimiento, era algo impresionante. Frente a Holanda, todo era más complicado y lamentablemente no alcanzó. Se acabó el sueño, no quedaba más que felicitarlos. El partido por el 3er puesto fue contra Alemania, bastante emocionante. Creo que Uruguay lo pudo ganar pero lamentablemente no fue el día de Muslera y desvaneció la posibilidad de quedar en el podio.

Sólo queda recibirlos con muchos aplausos y gran admiración, una selección que se entregó hasta el final, que supo emocionar a más de uno y que entró a la historia con esta campaña, la mejor en 40 años. Creo que, en general, el equipo fue bastante regular pero se distinguieron jugadores como Lugano (gran capitán), Fucile (imparable por las bandas), Suárez (sus goles y heroíca acción) y, por supuesto, a Diego Forlán, uno de los mejores jugadores del mundial (sino el mejor) y el gran líder de esta selección.

Un video del momento más emocionante del Uruguay-Ghana.


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